Introducción
Los tejidos blandos que tapizan la cavidad bucal constituyen una membrana denominada mucosa bucal. La mucosa bucal está compuesta por un epitelio y un tejido conectivo subyacente denominado corion o lámina propia. Ambos tejidos están conectados por la membrana basal. La mucosa bucal puede clasificarse de acuerdo a su localización y función en: mucosa de revestimiento, la cual tapiza los carrillos, el paladar blando, las porciones lateral y ventral de la lengua y la porción interna de los labios; mucosa masticatoria la cual tapiza la encía y al paladar duro y finalmente la mucosa especializada, ubicada en el dorso de la lengua y denominada así por la presencia de papilas linguales y corpúsculos gustativos(1).
La cavidad bucal es un espacio irregular limitado de la siguiente forma: en su pared superior conformada por la bóveda palatina (paladar duro y blando), la pared inferior limitada por la región suprahioidea, las paredes laterales formadas por los carrillos, la pared anterior constituida por los labios (superior e inferior) y finalmente la pared posterior formada por el velo del paladar(2).
La boca es un conjunto de órganos asociados que realizan múltiples funciones específicas, tales como la masticación y trituración de alimentos, secreción de saliva, absorción, gustación, fonación y lenguaje articulado. Los órganos que constituyen el sistema bucal son los labios, los carrillos, la lengua, el paladar, el periodonto, las glándulas salivales y, por supuesto, los dientes. Forman parte también de las estructuras normales de la cavidad bucal los frenillos. Los frenillos son pliegues longitudinales de las membranas mucosas(3). En la cavidad bucal podemos observar varios tipos de frenillos: los frenillos labiales, tanto superior como inferior, los frenillos laterales, igualmente ubicados tanto superior como inferior y finalmente el frenillo lingual. Todos los frenillos están conformados por mucosa de revestimiento.
El frenillo vestibular o del labio superior es una banda ancha de mucosa con abundante tejido conjuntivo fibroso que se proyecta desde el labio superior hasta la encía del maxilar superior. Las fibras que lo componen pueden, en ocasiones, pasar entre los incisivos centrales superiores ocasionando la separación de los mismos(4).
En ciertas ocasiones el frenillo vestibular o del labio superior podría mostrar lo que se conoce como un apéndice que no es más que una parte accesoria o suplementaria desprendida de la estructura principal. El AFV es un fragmento de mucosa que se proyecta desde el frenillo, manteniendo las características histológicas de la mucosa bucal sana5. Su forma y tamaño varían según cada individuo, así como su presencia, sin embargo no debe ser considerada como una "lesión". A menudo el AFV suele confundirse con entidades neoplásicas o reaccionales que se producen por el continuo trauma de aparatología removible como prótesis u ortopedia. El propósito de esta investigación fue determinar la frecuencia del AFV en una población venezolana y correlacionar su aparición con la presencia de factores traumáticos.
Materiales y Métodos
185 individuos fueron examinados en el Servicio de Medicina Bucal de la Facultad de Odontología de la Universidad Santa María. Contando con el consentimiento informado de cada persona, se llenó una historia y se realizó un examen estomatológico integral. Los datos fueron compilados y analizados utilizando el programa estadístico SPSS versión 11.0, y las variables correlacionadas mediante el test de Chi². Cualquier valor p<0.05 fue considerado estadísticamente significativo.
Resultados
Del grupo evaluado (n=185), 105 fueron mujeres (56.8%) y 80 fueron hombres (43.2%), en edades comprendidas entre los 2 y 75 años. La media de edad correspondió a 29.52±13.99 años (media ± desviación estándar).
Al examen estomatológico, 36 individuos mostraron AFV, lo que corresponde al 19.5%. Los AFV siempre presentaron un color igual que la mucosa adyacente, no medían más de 1 cm de largo, no causaban sintomatología y generalmente constituyeron un hallazgo clínico. El aspecto del AFV varió desde pliegues mucosos alargados, redondos o lobulados, ubicados tanto en la zona superior, media o inferior de la inserción del frenillo (Fig. 1 y 2). Ningún AFV interfería con la función del labio o causaba alguna patología secundaria.

Fig. 1 AFV ubicado en la parte más inferior del frenillo vestibular con forma lobular.

Fig. 2 AFV insertado en la zona superior del frenillo vestibular.
Al analizar la presencia de AFV según el sexo (Tabla 1), se observó una inclinación estadísticamente mayor en las mujeres (p=0.005). La edad, sin embargo, no pareciera mostrar ninguna tendencia.

Tabla 1
Distribución de la población por sexo y presencia o ausencia del AFV
Intentando relacionar la presencia del AFV con el trauma, el uso de aparatología removible ortopédica/ortodóncica o protésica fue evaluada. Sesenta individuos portaban algún tipo de aparatología removible (32.4%), sin embargo su correlación con la aparición del AFV no fue estadísticamente significativa (p= 0.356).
Discusión
El AFV es una entidad de relativa frecuencia en la población venezolana que no ha sido estudiada previamente. En muchas ocasiones, es confundida con procesos reaccionales o neoplásicos como los fibromas e incluso recibe el mismo tratamiento que estas patologías. El presente trabajo intentó, además de identificar la incidencia en la población, identificar si existía un factor traumático que pudiera ocasionar esta entidad y si existía una verdadera necesidad de eliminar esta entidad quirúrgicamente .
El AFV se presentó como una alteración anatómica que no causaba ningún problema funcional o patológico. En la población estudiada hubo una clara tendencia a presentarse más en mujeres que en hombres, sin predilección por ninguna edad.
Su crecimiento pareciera estar autolimitado y su forma fue variable. Los AFV pudieron observarse alargados, ovalados o lobulados y su ubicación se extendió a lo largo del todo el frenillo. Ningún individuo presentó entidades parecidas en el frenillo lingual.
Los individuos estudiados no refirieron dolor, ni molestias, ni dificultad para realizar alguna de las funciones normales que involucran el labio. La identificación de la entidad fue siempre un hallazgo clínico pues ningún individuo se había percatado de su existencia. Finalmente, el factor trauma no pudo ser relacionado con la entidad.
La presencia de esta entidad en un porcentaje importante de la población estudiada, su carácter autolimitado, sus características clínicas y la ausencia de un factor causal, parecieran confirmar que se trata de una variación anatómica del frenillo y de ninguna manera de una lesión neoplásica. Por tales razones se recomienda conocer su naturaleza y en caso de identificar esta entidad después del examen sistematizado de la cavidad bucal no debe ser eliminado quirúrgicamente.
Servicio de atención y producción de conocimientos de Medicina Bucal. Facultad de Odontología, Universidad Santa María. Caracas-Venezuela.
Referencias bibliográficas
- CAMPOS MUÑOZ ME y GÓMEZ de FERRARIS A. Histología y embriología bucodental. Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2003.
- ASH MM y STANLEY N. Anatomía, fisiología y oclusión dentales de Wheeler. México: Editorial Interamericana, 1994.
- FRIEDENTHAL M. Diccionario de Odontología. Madrid: Editorial Médica Panamericana, 1996.
- TEN CATE R. Oral Histology Development, Structure and Function. Missouri: Mosby, 1998.
- SAPP JP, EVERSOLE LR, WYSOCKI GP. Patología Oral y Maxilofacial Contemporánea. Madrid: Harcourt Brace, 1998.