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Revisiones Bibliográficas:
ESTÉTICA EN ODONTOLOGÍA. PARTE I ASPECTOS PSICOLÓGICOS RELACIONADOS A LA ESTÉTICA BUCAL.
HOME > EDICIONES > VOLUMEN 37 Nº 3 / 1999 >

ESTHETIC IN DENTISTRY. PART I. PSYCHOLOGICAL ASPECTS RELATED TO ORAL ESTHETIC.

Autores:

  • Olga González Blanco. Odontólogo U.C.V., Magíster Scientiarum en Odontología Restauradora y Oclusión Universidad de Michigan, Profesor Asociado Facultad de Odontología U.C.V.

  • Ana Lorena Solórzano Peláez. Odontólogo U.C.V., Especialista en Prostodoncia U.C.V., Profesor Contratado Facultad de Odontología U.C.V.

  • Rebeca Balda Zavarce. Odontólogo U.C.V., Magíster Scientiarum en Prostodoncia U.C.V., Profesor Titular Facultad de Odontología U.C.V.

    Institución: Postgrado de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela.
Resumen:
La búsqueda de los pacientes para mejorar la apariencia de sus sonrisas ha planteado retos en odontología estética. Desarrollar una sonrisa placentera es una aventura artística. El odontólogo debe refinar su percepción y permitir el desarrollo de sentimientos individuales de acuerdo a un criterio objetivo. La estética es un fenómeno del intelecto que engendra una emoción que implica una connotación de placentero o no placentero. De hecho, los efectos psicológicos positivos de mejorar la apariencia, generalmente, contribuyen a una mejor autoimagen y una autoestima fortalecida. Según los resultados de los estudios psicológicos, las personas atractivas son consideradas más calificadas y confiables por ello los pacientes demandan una apariencia más juvenil como un elemento esencial de la terapia.

Palabras claves: Principios estéticos, elementos estéticos, respuesta psicológica emisor - receptor.


Abstract: Patients seeking to improve the appearance of their smiles have driven the profession toward challenges in esthetic dentistry. Developing a pleasing smile is an artistic venture. Dentist should refine his perception and allow the development of individual feelings in accordance with objetive criteria. Esthetics is a phenomenon of the intellect that engenders an emotion that connotes which is pleasent or unpleasent. In fact, the positive psycological effects of improving appearance often contribute to a improved self-image and enhanced self esteem. Patients demand a more youthful appearence as an essential element of therapy given the longstanding psychological finding that attractive persons are considered more qualified and reliable.

Key word: Esthetic principles, esthetic elements, psychological answer.



INTRODUCCIÓN.
Cada día es mayor el interés de nuestros pacientes en mejorar la apariencia de sus sonrisas y con ello lograr una mayor confianza en la comunicación con sus semejantes. Esto se debe a la influencia de los medios de comunicación social, que han impuesto patrones que generan cambios en la conciencia estética de las personas, donde se identifica el éxito personal, con aquellos individuos que presentan una sonrisa bella y placentera(1).

Esa sonrisa placentera es una expresión de júbilo que enriquece no solamente a quien sonríe, sino también a quien la observa. La responsabilidad del odontólogo es preservar, crear o mejorar dicha sonrisa, sin comprometer la función(2).

Esto ha obligado a la odontología a buscar, a través de sus procedimientos y materiales, la estética. Así pues, en ese intento de responder a las necesidades de nuestros pacientes, debemos desarrollar habilidades, que al producir una recreación artística y emocional de la composición de la sonrisa brinden una gran ayuda su paciente(3, 4). Nuestra meta no es solo colocar restauraciones indetectables, sino crear expresiones artísticas bellas, que conllevan un mensaje y una mejoría en la apariencia de la cara(4).

La odontología estética proporciona grandes satisfacciones, porque trata de responder a las necesidades funcionales del paciente y a sus aspiraciones estéticas(3). El reto de desarrollar una sonrisa placentera es una aventura artística4. Naturalmente, debemos partir del manejo correcto de los materiales y las técnicas, que descansan sobre el fundamento firme de los principios científicos de diagnóstico y tratamiento. Los odontólogos debemos actualizarnos para poder responder a las demandas estéticas de un paciente bien informado(3, 5).

Tal vez, la manera de lograr los mejores y más predecibles resultados en este campo es por medio del estudio de los PRINCIPIOS O PARÁMETROS ESTÉTICOS6. Además, El estudio de las artes visuales para la exploración de la naturaleza de la belleza, a través del estudio de los elementos de una composición artística, puede mejorar nuestras habilidades en odontología estética(4).

Por lo amplio del tema se decidió dividirlo en cuatro partes: la primera, los aspectos psicológicos relacionados a la estética bucal; la segunda, el papel de los principios estéticos aplicados a la odontología; la tercera, los elementos artísticos de utilidad para nuestro campo y la cuarta, un breve recuento del aporte de cada especialidad para el logro de una armonía estética a través de nuestros tratamientos. El objetivo de este artículo es describir el significado de la estética para el ser humano, desde el punto de vista psicológico.

Al estudiar la estética, no podemos apartarnos de la esencia del ser humano, es por ello que hoy igual que ayer, estas palabras tienen vigencia.
    ''LA BELLEZA FÍSICA ESTÁ INCOMPLETA SIN LA ANIMACIÓN QUE PROVEE LA BELLEZA INTERIOR, COMO UNA LUZ OCULTA, LA BELLEZA DEL ALMA INFUNDE BELLEZA AL CUERPO.'' Víctor Hugo
Para los antiguos griegos, la belleza era fácilmente relacionada con bondad y verdad. De hecho, la triada de términos BELLEZA, BONDAD Y VERDAD fue llamada los tres valores fundamentales, esto implicaba que el valor de cada cosa podía ser juzgado en referencia a estos tres patrones (figura 1). Si embargo, hasta hace poco tiempo la importancia que se le daba a la belleza se enmascaraba con la necesidad de eficiencia. Es por ello que se propuso la utilidad o el placer como un valor adicional a los tres fundamentales (figura 2). Naturalmente, con una verdadera eficiencia siempre encontramos cierto grado de belleza, que dará al individuo alguna satisfacción moral(6).



Aunque, tanto la estética como la belleza dependen del espectador y están relacionadas a cualquier situación, no se puede aplicar ninguna directriz rígida para su evolución, no obstante, existen principios básicos que debemos tener presentes para su logro(7). El origen de la estética es su percepción. En un sentido amplio, la estética es un fenómeno del intelecto. Cuando el término ESTÉTICO o ANTIESTÉTICO es utilizado, genera una emoción que implica la connotación de placentero o no placentero(8).

Los estímulos generan una respuesta fisiológica y evocan una respuesta psicológica, que puede estar condicionada por una gran variedad de elementos. Es decir, si la percepción de una experiencia visual, por parte del observador, es placentera o no placentera, dependerá de varios factores, entre ellos, los culturales y las experiencias previas que se interpretan inconscientemente. Así, lo bello para una cultura puede ser feo para otra(6, 8). (figura 3)


La comprensión de los principios estéticos debería permitir una evaluación lógica del caso, en relación a los fundamentos de la belleza. Esto necesita un entrenamiento en estética para refinar nuestra percepción y permitir el desarrollo de sentimientos individuales, en concordancia con un criterio objetivo6 (figura 4). Sin embargo, el uso de reglas puede ser parte del plan, pero nuestra intención es incorporar variaciones de lo ideal para crear una composición artísticamente bella(4).


La belleza esencial puede ser el trasfondo de la belleza natural físicamente perceptible, que podemos reproducir o integrar en los humanos. Este enfoque nos permitirá apuntar hacia el desarrollo de un criterio objetivo de belleza(6).

Rufenacht (6) propone el siguiente cuadro esquemático de los parámetros de estética (figura 5), para ser utilizado como una guía de referencia donde cada cual debe ser libre de introducir elementos importantes o ignorar otros que no se adapten a la situación

Figura 5. Marco de referencia esquemático de la estética. Tomado de Rufenacht,1992.

La evaluación de los parámetros relacionados con la personalidad humana, elementos claves que traen vida a la estética humana, no se deben ignorar, porque su integración nos permitirá llenar las demandas individuales para la autosatisfacción de la estética. La relación entre los aspectos físicos y psíquicos que establecen la armonía facial estética requieren elementos de percepción y evaluación de los principios estéticos(6).

En la creencia común, como en los grandes sistemas tipológicos, algunas características físicas son consideradas como unos indicadores visibles de características psíquicas menos evidentes(9).

Sabemos que todo individuo es a la vez emisor de una apariencia física y receptor de la apariencia de los otros. Es decir, todo encuentro entre individuos da lugar a una emisión-recepción mutua de impresiones e informaciones por medio de la apariencia(10) (figura 6).


La belleza es considerada como un verdadero valor social, es un atributo culturalmente deseado. La evaluación del atractivo físico de los otros se ha hecho casi siempre partiendo de fotografías de la cara. Sin embargo, el rostro no puede reducirse a unas proporciones, es también sede de expresiones emotivas que transmiten comunicaciones no verbales. La expresión de la cara afecta significativamente las percepciones de los otros, en la dimensión atractivo-no atractivo9.

Inclusive, la sonrisa puede determinar si una persona nos agradará o disgustará. La falta de armonía en esa sonrisa podría ser interpretada como algo desagradable11. Además se han observado unas correlaciones elevadas, entre juventud y belleza, por una parte, y vejez y no atractivo por otra parte(9).

Los sujetos más atractivos de los dos sexos son juzgados más calurosos, más amables, más sensibles, más interesantes como compañeros, más fuertes, más equilibrados, más sociables y más abiertos. UN SUJETO BELLO SERÁ PERCIBIDO MUCHO MÁS FAVORABLEMENTE POR SUS PADRES, POR SUS PROFESORES, POR SUS COMPAÑEROS Y POR SUS PAREJAS DEL SEXO OPUESTO, QUE UN SUJETO FEO. LA BELLEZA ES UN VERDADERO VALOR SOCIAL(9).

En conjunto, los sujetos atractivos tienen una percepción de sí mismo significativamente más favorable que los sujetos no atractivos. Existe una relación entre satisfacción corporal y autoestima, estable y marcada, cualesquiera que sea el tipo de evaluación de estos conceptos, la edad de los sujetos y la experiencias corporales. La manera de percibir el propio cuerpo más o menos favorablemente ocupa el centro de unos procesos más amplios que implican la experiencia de sí y su evaluación9. Los efectos psicológicos positivos de mejorar la apariencia frecuentemente contribuyen a mejorar la imagen misma y aumenta la autoestima(12).

La satisfacción corporal contribuye significativamente a la adaptación personal y social, a la estimación favorable de las propias capacidades, al equilibrio emocional y a la salud, es decir, a unos aspectos adaptativos de la personalidad muy diferentes. Estas relaciones ciertamente son atribuibles en gran parte a la coherencia intraindividual de las percepciones autoevaluativas(9).

Sheets(3) afirma que a aquellas personas de aspecto atractivo, saludable, se les considera a priori mejor calificadas y, en general, son mejor recibidas y aceptadas que individuos menos atractivos y no olvidemos que es la conciencia de cómo nos percibe el otro, factor fundamental en el éxito o fracaso de las relaciones interpersonales y, por tanto, en el equilibrio psíquico personal.

En una cultura tan interesada en el aspecto juvenil, se le da una gran importancia a una sonrisa agradable porque la sonrisa es el marco de unos dientes bellos y si se encuentra alterada le conferirá una apariencia infeliz, austera a la persona. La naturaleza tiende a crear simetría y equilibrio. El odontólogo como observador entrenado debe ser capaz de identificar cualquier desequilibrio o desarmonía en la sonrisa de su paciente(11).

La evaluación de los diferentes elementos del perfil morfopsicológico es tan importante como el resto del tiempo dedicado al paciente. Nuestro nivel de conocimiento y entrenamiento podría ser totalmente inútil si nuestra atención la orientamos, solamente, hacia los problemas técnicos(13).

De acuerdo a Hipócrates (el padre de la tipología), Galeno y Carton, se puede identificar cuatro tipos fundamentales de personas (figura 7):

Fig. 7a Fig. 7b
Fig. 7c  Fig. 7d

El linfático, persona pesada con un abdomen voluminoso, miembros gruesos y cara llena. Este individuo es de movimientos lentos con un carácter plácido y calmado.

El sanguíneo, fuerte y grueso, tórax bien desarrollado, rubicundo, de gestos espontáneos y espíritu entusiasta.

El nervioso, cabeza elongada en forma de pera, con un extremo superior ancho y un amplio volumen cerebral que contrasta con los otros. El cuerpo es delgado con una palidez grisácea y una apariencia ansiosa y pensativa.

El biliar, tiene una cara rectangular, cejas rectas, apariencia dominante y ardiente y una musculatura prominente(4).

Naturalmente, la belleza no está limitada al tipo sanguíneo o linfático, relegando a los otros a la fealdad. La percepción de la belleza en los diferentes tipos depende de factores raciales, étnicos, de civilización e individuales. Además, la generación y la moda pueden contribuir a actualizar y favorecer en cualquier momento la preferencia estética para una dirección específica determinada. Pero la belleza dependerá básicamente de la integración armoniosa de los principios estéticos descritos anteriormente y de la importancia de los factores psicológicos que pueden afectar la apariencia estética(14).

Nuestra introducción a la morfopsicología estará orientada fundamentalmente a la evaluación de la cara. Los ojos, la nariz y la boca ocupan las diferentes zonas y determinan su importancia. La división segmental de la cara en tres zonas llamadas zonas faciales permite determinar el dominio de una zona facial sobre la otra, indicando el tipo de actividad preferencial. Particularmente, el estudio del significado de la morfopsicología de la composición dentofacial tiene para nosotros una importancia particular. La boca tiene un gran significado, permitiendo, no solo la alimentación, con la apreciación gustativa, sino también la exteriorización de sonidos, palabras y expresiones. Una definición del diseño anatómico nos expresa una indicación valiosa por si misma. Solo el diseño característico de su normalidad constituye un ideal estético y una característica morfopsicológica de equilibrio del individuo(13).

Por tanto, el objetivo de nuestro tratamiento es lograr armonía facial a través de los procedimientos de la odontología estética, donde tenemos restauraciones perfectamente integradas con la biología bucal y el complejo dentofacial(15). Todo esto ilustra, vívidamente, la importancia de la dimensión psicológica emocional de la planificación del tratamiento de odontología estética(3).

En esta época de conciencia estética, los pacientes quieren incrementar su autoimagen, autoestima o autoconfianza a través del tratamiento odontológico. Para el odontólogo los labios no deben ser los límites de nuestro trabajo. Nuestro estudio debe incluir la interrelación de la cara con la sonrisa y el complejo dentogingival. Alcanzar el éxito, en cuanto a los resultados estéticos, se basará en la evaluación apropiada que hagamos de la relación existente entre los complejos facial, dentofacial y dentogingival con la finalidad de lograr armonía(16).

El mapa de la cara sufre varios y progresivos cambios durante la vida, indicando una reacción individual a los eventos de la vida y al carácter maduro. La práctica clínica ampliamente ha demostrado que la influencia de patologías bucales no solo acelera sino que acentúa profundamente esos cambios morfológicos, causando una percepción errónea de la morfopsicología y la estética(14).

Esto sugiere a nuestra profesión las implicaciones de nuestros tratamientos en la restauración de la apariencia facial, de manera tal que refleje ARMONÍA ESTÉTICA Y EQUILIBRIO MORFOPSICOLÓGICO en conformidad con las necesidades y deseos del paciente y con una apariencia NATURAL(14). Por ejemplo, la composición de los dientes anteriores juega un papel importante dentro de la estética porque su ajuste, colocación arreglo y longitud determinan la personalidad de un individuo. Así tenemos que los centrales superiores grandes colocados vestibularmente, los laterales lingualizados y caninos rotados (que muestran su superficie mesiovestibular) le confieren al sujeto una aspecto masculino fuerte. La apariencia delicada y femenina requiere de una composición dentaria más fina(11).

Los dientes en personas ancianas muestran ciertos cambios físicos que afectan tanto su función como su apariencia. Si la orientación de la sociedad es la búsqueda de la juventud, sin importar la edad cronológica, debemos, como odontólogos, desarrollar la habilidad de crear sonrisas de apariencia juvenil(17).

En general, la única justificación para ofrecer a las legítimas aspiraciones del individuo LA BELLEZA es la importancia de lucir jóvenes de manera que sus empleados, asociados y colegas asuman que ellos son competentes. Por tanto, debemos orientar la odontología hacia el logro de UNA APARIENCIA MÁS JUVENIL PARA AYUDAR A MEJORAR LA AUTOESTIMA Y LA CONFIANZA(14, 16, 18).


REFERENCIAS.
  1. López-Lozano JF, Suárez-García MJ. Estética y tratamiento odontológico: Consideraciones generales. Estomodeo 12-16.

  2. Matthews TG. The anatomy of a smile. The Journal of Prosthetic Dentistry 1978; 39: 128-134.

  3. Sheets CG. Modern dentistry and the esthetically aware patient. . Journal of American Dental Association 1987; special issue: 103E- 105E.

  4. Valo TS. Anterior esthetics and the visual arts: beauty, elements of composition, and their clinical application to denttistry. Current Opinion in Cosmetic Dentistry 1996; 3: 24-32.

  5. Brigante R.F. Patient-assisted esthetics. The Journal of Prosthetic Dentistry 1981; 46: 14-20.

  6. Rufenacht CR. Introduction to esthetics. En: Rufenacht CR, editor. Fundamental of esthetics. Chicago: Quintessence Publishing Co Inc; 1992. p. 11-32.

  7. Knight G. Puntos de referencia estéticos-directrices de realidad y ficción. FDI Dental World. 1992 5:11-13.

  8. Lombardi RE. The principles of visual perception and their clinical application to denture esthetics. The Journal of Prosthetic Dentistry 1973; 29: 358-381.

  9. Bruchon-Schweitzer M. Psicología del cuerpo. Barcelona: Editorial Herder 1992.

  10. Duflos-Priot MT. Le maquillage, séduction protocolaire ou artifice normalisé. Communications 1987; 46: 245-253.

  11. Miller CJ. La línea de la sonrisa como guía de la estética anterior. Clinica Odontológica de Norteamérica. 165-172.

  12. Heymann HO. The artistry of conservative esthetic dentistry. Journal of American Dental Association 1987; special issue: 14E-23E.

  13. Rufenacht CR. Morphopsychology and esthetics. En: Rufenacht CR, editor. Fundamental of esthetics. Chicago: Quintessence Publishing Co Inc; 1992. p. 59-134.

  14. Rufenacht CR. Morphopsychology. En: Rufenacht CR, editor. Fundamental of esthetics. Chicago: Quintessence Publishing Co Inc; 1992. p. 33-58.

  15. Hunt K. Bioesthetics: the study of beauty in life. Dentistry Today 1996; 15: 46-55.

  16. Okuda WH. Creating facial harmony with cosmetic dentistry. Current Opinion in Cosmetic Dentistry 1997; 4: 69-75.

  17. Morley J. The esthetics of anterior tooth aging. Current Opinion in Cosmetic Dentistry 1997; 4: 35-39.

  18. Lichter JA, Solomowitz BH, Sauco M, Sher M. NYSDJ 1999; diciembre 35-39.


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