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Revisiones Bibliográficas:
TRICHOMONAS TENAX: PROTOZOARIO FLAGELADO DE LA CAVIDAD BUCAL - CONSIDERACIONES GENERALES
HOME > EDICIONES > VOLUMEN 40 Nº 1 / 2002 >

Recibido para arbitraje: 19/02/2001
Aceptado para publñicación: 09/05/2001


RESUMEN
En el presente artículo se describen los principales aspectos relacionados con Trichomonas tenax, protozoario que se encuentra en la cavidad bucal humana de algunos individuos, en donde se destacan: Historia, taxonomía, características morfológicas, fisiológicas y de cultivo, estructura antigénica, biología molecular, así como algunas consideraciones en referencia a la ecología y a la patogenicidad por parte de este microorganismo tanto dentro como fuera de los límites de la cavidad bucal.

PALABRAS CLAVE: Trichomonas tenax, protozoario bucal, cavidad bucal, consideraciones generales.

ABSTRACT
In the present article, we make reference about some considerations related to: history, taxonomy, morphological, physiological and culture characteristics, antigenic structure, molecular biology, ecology and pathogenicity of Trichomonas tenax, the oral flagellate protozoan of human mouth cavity.

KEY WORDS: Trichomonas tenax, oral protozoan, oral cavity, general considerations.


INTRODUCCIÓN
Durante mucho tiempo se ha mantenido el criterio de que los microorganismos que conforman la placa dental son únicamente bacterias (de allí el nombre de placa bacteriana), siendo estas mismas bacterias las responsables de la formación del cálculo dental. Hoy día se sabe que estos microorganismos aún cuando en su mayoría son bacterias, no son los únicos, ya que también se encuentran tanto en la placa dental como en el cálculo dental algunas especies de hongos, de micoplasmas y de protozoarios, entre estos últimos el objeto del presente artículo: Trichomonas tenax, el cual se describirá a continuación.

HISTORIA
Han sido diversos los nombres que se le han dado a este microorganismo, desde que fue descubierto en 1773 por Otto Friedlich Müller, quien lo denominó Cercaria tenax. Este flagelado fue observado al microscopio a partir de muestras de cálculo dental, inoculadas en agua durante cuatro días. Posteriormente surgieron otros sinónimos para referirse a este protozoario flagelado de la cavidad bucal. Es así como Moquin y Tandon en 1860 lo denominaron Virgulina tenax.. Steinberg en 1862 se refiere a cuatro especies distintas de Trichomonas que se encuentran en la boca llamadas: Trichomonas crassicauda, Trichomonas biflagellata, Trichomonas caudata y Trichomonas elongata, redenominándola esta última especie por Weynon en 1926, como el protozoario flagelado de la cavidad bucal. El nombre de Trichomonas flagellata fue sustentado por diversos autores tales como: Leuckart, (1879); Brass, (1884); Blanchard, (1885); Braun, (1895) y Doflein, (1909). En 1902, Prowazek identifica al flagelado de la cavidad bucal como Trichomonas hominis y Goodey, (1917) lo denominó Trichomonas buccalis, nombre con el que se conoció esta especie hasta bien entrado el siglo XX, cuando Clifford Dobell en 1939 manifestó su desacuerdo con que este protozoario fuera llamado Trichomonas buccalis, y se refirió a que por muchos años había estado bien persuadido de que los microorganismos del Género Trichomonas que se encontraban en la cavidad bucal humana eran específicamente distintos de las formas similares encontradas en el intestino y en el aparato génitourinario del ser humano, es decir, Trichomonas hominis y Trichomonas vaginalis respectivamente1.

Resultaba completamente cierto el hecho de que “Cercaria tenax” no era más que la misma especie de Trichomonas a la cual se referían los autores antes citados, por lo cual fue propuesto ante el Comité Internacional de Nomenclatura, la denominación de Trichomonas tenax, nombre con el cual se le conoce a esta especie hasta el presente, reconociéndose como el protozoario flagelado habitante normal de la cavidad bucal humana1.

Aunque los protozoologos, en general, han aceptado la opinión de Dobell de que tenax es el nombre correcto de esta especie de Trichomonas, hay datos más que suficientes para dudar que Müller haya observado realmente este flagelado bucal, puesto que sus cultivos quizás estuvieron contaminados con otros microorganismos de vida libre2.

Todavía en la década de los cuarenta existían ciertas discrepancias en diferenciar las tres especies de Trichomonas que parasitan al hombre. Muchos textos de parasitología señalaban que las tres especies eran morfológicamente idénticas e incluso que las formas bucales e intestinales de Trichomonas eran las mismas. En virtud de esta confusión que se presentaba, se realizaron análisis profundos con el fin de demostrar, de una vez por todas, que existen tres especies de Trichomonas que parasitan al ser humano y así acabar con la polémica que existía en la época, siendo dichas especies: T. vaginalis, que se puede encontrar en la vagina de algunas mujeres, T. hominis, que parasita el intestino de algunos humanos y T. tenax, el cual habita como parte integrante de la microbiota bucal de algunos individuos3,4.

Para poder diferenciar las tres especies, se realizaron una serie de comparaciones, basándose fundamentalmente en aspectos morfológicos, tales como el tamaño, la forma, el número de flagelos y la forma del núcleo3,4.

TAXONOMÍA
Honigberg y Lee5 han referido la necesidad de subdividir al Género Trichomonas. Sin embargo, los trichomonas bucales del hombre (T. tenax) son morfológicamente casi idénticos a T. vaginalis, por lo que cualquier clasificación que se proponga en un futuro de los miembros de la Familia Trichomonadidae, deberá incluir al protozoario flagelado de la cavidad bucal dentro del Género Trichomonas.

T. tenax se encuentra ubicado taxonómicamente de la siguiente forma:
  • Phylum: Protozoa
  • Subphylum: Sarcomastigophora
  • Superclase: Mastigophora
  • Clase: Zoomastigophorea
  • Familia: Trichomonadidae
  • Género: Trichomonas
  • Especies: En el hombre se encuentran principalmente cuatro especies: T. tenax, T. vaginalis, T. hominis y Pentatrichomonas hominis2 Como cualquier protozoario, pertenece al Reino Protista. Debido a que posee una organización celular eucariótica, es Protista Superior6,7.

    MORFOLOGÍA
    Las características morfológicas de T. tenax han sido descritas, empleando para ello el microscopio óptico de luz y del microscopio de contraste de fases2,3,4,5,8,9,10, así como mediante el empleo del microscopio electrónico de barrido (FIGURA 1) y de transmisión (FIGURA 2)6,11,12,13,14,15,16,17,18,19.

    Las observaciones realizadas destacan que el cuerpo del microorganismo presenta una forma muy variable, pero generalmente tiende a ser ovoide o elipsoidal. Tomando como referencia el promedio de las mediciones realizadas en 100 células para así poder determinar el tamaño del protozoario, la longitud en término medio es de 7,1 ± 0,06 micrómetros (aunque la misma puede oscilar entre 4 y 13 micrómetros) y la anchura media es de 4,7 ± 0,05 micrómetros (pudiendo oscilar entre 2 y 9 micrómetros8,9,14.

    T. tenax presenta cuatro flagelos anteriores libres y un flagelo posterior o recurrente que se encuentra pegado a una membrana ondulante y a la cual envuelve por los lados. Estos flagelos se originan del complejo cineostomal formado a su vez por igual número de cuerpos basales o de blefaroplastos que de flagelos. Los flagelos tienen aproximadamente la misma longitud y a menudo pueden estar diferenciados en dos grupos, cada uno de ellos con dos organelos. La longitud promedio de los flagelos anteriores (tomando como referencia las mediciones realizadas en 93 microorganismos) es de 11,1 ± 0,39 micrómetros y puede oscilar entre 7 y 15 micrómetros2,5,8,9. Ultraestructuralmente, están constituidos por una serie de microtúbulos que miden aproximadamente 120 nanómetros cada uno. El blefaroplasto de donde se origina el flagelo recurrente está ubicado de forma tal que origina un ángulo respecto al complejo cineostomal anterior y al igual que los otros cuatro blefaroplastos, miden de 280 a 640 nanómetros de diámetro. Algunos de los flagelos libres (concretamente dos) de la zona anterior, así como también el flagelo recurrente son denominados también “laminillas”. El segmento terminal del flagelo recurrente, forma una especie de onda o curva denominada “loop”, la cual es característica de esta especie11,12,14,19.

    La membrana ondulante usualmente contiene pocas ondas (no más de tres) y junto con el flagelo recurrente, recorre, en sentido del polo posterior de T. tenax, una longitud aproximada de las dos terceras partes de la longitud total de dicho microorganismo, terminando en una extremidad libre. Esta membrana puede tener un origen común en los mismos cuerpos basales o blefaroplastos de donde se originan bien sea el flagelo recurrente o uno de los flagelos libres. La varilla basal cromática, llamada también costa, tiene forma de bastón o vara delgada y posee diámetro uniforme, el cual es igual o ligeramente superior al de los flagelos anteriores. Esta fibra fusiforme es más corta que el cuerpo del protozoario y posee a su alrededor algunos gránulos citoplasmáticos, identificados en un principio como gránulos cromáticos paracostales y posteriormente identificados al microscopio electrónico de transmisión como hidrogenosomas9,14,19.

    El axostilo, que por lo común sobresale por el extremo posterior del cuerpo del protozoario, es relativamente grueso y le da rigidez a la célula. Su recorrido pasa cerca del eje anteroposterior del microorganismo y posee una longitud promedio que varía entre 0,5 y 6,5 micrómetros. Al microscopio electrónico se observan subestructuras de apariencia tubular que varían en número, siendo estas de 35 a 40 y las cuales tiene un diámetro aproximado de 200 nanómetros9,14.


    FIGURA 1: T. tenax en microscopio electrónico de barrido. Se distinguen los principales organelos: -FL: Flagelos libres; -Ax: Axostilo; -MO: Membrana ondulante; -LT: Lámina terminal de la membrana ondulante (X 26.000). Tomado de Ribaux14.
    La membrana citoplasmática de T. tenax va a servir de estructura limitante entre el contenido interior del microorganismo y el medio exterior. Básicamente es de naturaleza mucopolisacárida y constituye en sí una membrana trilaminar de 100 nanómetros de espesor2,6,9.

    Presenta además un núcleo de forma elipsoidal u ovoide con un diámetro aproximado de 3 micrómetros y que posee uno o varios nucleolos y gránulos de cromatina adosados a la membrana nuclear, dando una apariencia típica de un núcleo vesicular. Se encuentra situado cerca del polo o extremo anterior del cuerpo del microorganismo y se ha determinado que su forma puede variar contínuamente debido a la plasticidad que presenta su membrana nuclear, adoptando en ciertas ocasiones la forma de “herradura de caballo”. Cabe destacar además, que en observaciones realizadas al microscopio electrónico se ha evidenciado la presencia de microporos en la membrana nuclear, aún cuando esta no es siempre visible9,12,14,19.

    Dentro del citoplasma pueden apreciarse los ribosomas, el retículo endoplasmático, el aparato reticular de Golgi, numerosas vacuolas o fagosomas, lisosomas primarios y secundarios y diversas inclusiones que se pueden identificar principalmente como gránulos de almidón. Los ribosomas están compuestos básicamente por ARN de cadena sencilla y por proteínas y se encarga de sintetizar las cadenas polipeptídicas que van a constituir posteriormente proteínas más complejas, las cuales utilizará el protozoario como requerimientos necesarios para sus actividades metabólicas y para la síntesis de diversas estructuras. El retículo endoplasmático rugoso se encuentra rodeando al núcleo del microorganismo y está integrado por partículas de glucógeno6,9,11,12,14,16,19.

    El retículo endoplasmático, junto con el aparato reticular de Golgi, constituyen organelos bien diferenciados y se ubican en el polo anterior de la célula. Las vacuolas o fagosomas contienen a menudo numerosas bacterias y hematíes fagocitados en estados avanzados de lisis (FIGURA 3). Ellas regulan la presión osmótica del flagelado y se encargan de la eliminación de los productos de desecho hacia el exterior. Eventualmente, la membrana de la vacuolas se fusiona con la membrana citoplasmática del protozoario para expulsar los productos de desecho de las bacterias que han sido fagocitadas, principalmente los restos de la pared celular bacteriana. Los lisosomas juegan un papel muy importante en el metabolismo de T. tenax, porque contienen y transportan un número considerable de enzimas. Estos son los denominados lisosomas primarios y cuando se fusionan con los fagosomas que contienen el material a degradar, se forman los fagolisosomas o lisosomas secundarios11,12,14,15,16.

    Es importante señalar que no se reporta la presencia de mitocondrias ni de centríolos en el citoplasma de T. tenax. Las mitocondrias han sido reemplazadas por gránulos cromáticos, los cuales a su vez han sido identificados al microscopio electrónico como hidrogenosomas que miden de 0,5 a 2 micrómetros y cumplen un papel importante en el metabolismo de esta especie19.

    El citoplasma está formado a menudo por un delgado ectoplasma externo y un endoplasma interno más voluminoso, sumamente complejo y granular. Las funciones del ectoplasma comprenden: movilidad, ya que los flagelos constituyen en sí filamentos largos que se originan en el mismo, ingestión de alimentos, excreción de productos de desecho, respiración y protección. El endoplasma granular posee funciones de nutrición, de reserva de alimentos e indirectamente está relacionada con la reproducción del protozoario, puesto que contiene al núcleo20.


    FIGURA 2: Corte transversal de T. tenax, mostrando los principales organelos: -N: Núcleo; -GC: Gránulos de cromatina; -Ax: Axostilo; -Go: Aparato de Golgi; -FL: Flagelos libres; -MO: Membrana ondulante; -FT: Flagelo recurrente; -C: Costa; -Ve: Vesícula (X 35.000).
    Tomado de Ribaux14.


    FIGURA 3: Corte longitudinal de T. tenax, mostrando los gránulos de cromatina (o hidrogenosomas): (GC). También se nota la presencia de bacterias fagocitadas por las vacuolas: (B). (X 12.500).
    Tomado de Ribaux14.

    Se ha evidenciado la presencia de fosfatasa ácida en diversas estructuras de T. tenax. Esta se encuentra localizada en las vesículas y en la pared del aparato reticular de Golgi, a nivel de los lisosomas primarios y secundarios, en diversos gránulos citoplasmáticos y en el extremo libre o terminal de la membrana ondulante13,21.

    También han sido observadas mutaciones a partir de una cepa de T. tenax que fue mantenida en incubación por dos años. Estas mutaciones obtenidas, constituyen como tal células gigantes, las cuales más que formas de resistencia ante factores adverso, son degeneraciones celulares provocadas presumiblemente por un bloqueo de la citoquinesis (última etapa de la mitosis), dando lugar por lo tanto a la formación de células dobles y posteriormente células múltiples. Las células gigantes tienen una forma esferoidal y un diámetro que varía entre 20 y 100 micrómetros. Se observan además numerosos gránulos de almidón situados por debajo de la membrana citoplasmática, de dos a ocho grupos de flagelos así como varias membranas ondulantes. En las células normales, el axostilo presenta una protuberancia característica que en las células gigantes nunca se observa, sumándosele a ello que pueden estar varios axostilos presentes. También es posible evidenciar varios aparatos reticulares de Golgi en el citoplasma, así como de dos a cinco núcleos. Dichos núcleos tienen la misma forma y dimensiones que en las células normales22,23.

    Aún cuando se ha reportado en alguna oportunidad la formación de quistes por parte de ciertas cepas de este protozoario24, está completamente aclarado que ello no es así, sino por el contrario, T. tenax se encuentra solamente en forma vegetativa o de trofozoíto, en tanto que no se encuentra jamás en fase quística, ni aún en presencia de condiciones adversas que puedan alterar su ecología2,17.

    FISIOLOGÍA
    Con respecto a la movilidad de T. tenax, ésta viene dada por los flagelos y la membrana ondulante. La movilidad puede ser inducida bien sea dejando secar un poco el frotis sobre la lámina portaobjeto o disminuyendo la cantidad de luz al microscopio. También pueden inducirse los movimientos calentando la lámina portaobjeto a una temperatura de 40°C, o añadiendo sobre la lámina portaobjeto conteniendo la muestra una o dos gotas de agua destilada Está demostrado que mediante el empleo de uno o más procedimientos de los antes mencionados para inducir la movilidad a este flagelado, trae como resultado que ocurran cambios en la tensión superficial, así como en el potencial eléctrico de la membrana citoplasmática, trayendo como consecuencia que se formen corrientes citoplasmáticas u otras actividades8. En las células gigantes en cambio la movilidad es muy lenta en comparación con la que presentan muchas de las células normales22.

    En referencia a la reproducción, T. tenax se multiplica principalmente en forma asexual por división binaria longitudinal, pudiendo evidenciar en ciertas ocasiones fases sexuales de reproducción por un mecanismo denominado singamia. La división binaria se inicia con la división del núcleo, seguida por el aparato neuromotor y finalmente la separación del citoplasma, formando dos células hijas2,8.

    Se ha podido determinar que T. tenax cambia de forma con facilidad y presenta una emisión moderada de pseudópodos protoplasmáticos, los cuales son responsables de captar diversos nutrientes tales como: partículas sólidas, bacterias, células sanguíneas y en ocasiones Entamoeba gingivalis, los cuales se encuentran en su medio ambiente y una vez captados, son englobados por las vacuolas y llevados al citoplasma del protozoario donde posteriormente serán metabolizados2,5,9,18,24.

    Por lo general, T. tenax respira directamente tomando oxígeno molecular y liberando dióxido de carbono o indirectamente al emplear el oxígeno molecular liberado de sustancias complejas por acción de diversas enzimas20. No obstante, los hidrogenosomas del citoplasma intervienen en el metabolismo anaeróbico del protozoario19.

    Hasta el presente, han sido pocos los estudios publicados acerca de las características bioquímicas de esta especie. Dichos estudios refieren en sí diversas reacciones citoquímicas que revelan entre otras cosas la presencia en el citoplasma de gránulos de glucógenos contenidos en las vacuolas, de color morado o rojo brillante mediante el uso de Acido Peryódico de Schiff y Hematoxilina combinada con solución de Carmín de Best. También se han detectado la presencia de corpúsculos metacromáticos de color azul oscuro mediante el empleo de Hematoxilina con Carmín de Best, la presencia de lípidos en las áreas marginales del axostilo, así como de gránulos de colesterol los cuales se tiñen de color gris azulado, utilizando para ello Azul de Anilina. Además, se ha podido evidenciar mediante reacciones citoquímicas la gran concentración de ADN que posee este microorganismo en la membrana nuclear25.

    ESTRUCTURA ANTIGÉNICA
    Las primeras investigaciones sobre la identificación de antígenos de T. tenax, se realizaron usando cultivos axénicos de tres cepas de este flagelado en experimentos de aglutinación. Los resultados de este experimento revelaron que dos de las tres cepas antes mencionadas compartían los mismos antígenos, pero ninguna de las tres compartía antígenos con T. vaginalis26.

    Se ha podido demostrar que T. tenax tiene cuatro tipos de antígenos denominados A, B, C y D, siendo estos en su mayoría termoestables9.

    También se ha podido verificar en otro estudio inmunológico, la caracterización de los antígenos de T. tenax, T. vaginalis y T. hominis. De acuerdo a este estudio, en los sistemas homólogos antígeno-anticuerpo se formaron 21 curvas de precipitación en T. vaginalis y 20 curvas de precipitación en T. tenax y en T. hominis. Asimismo, existen evidencias de que T. tenax tiene dos antígenos específicos en relación con T. vaginalis y siete antígenos específicos en relación con T. hominis27.

    Se ha comprobado mediante el uso de pruebas específicas de inmunoensayo enzimático para la detección de antígenos de T. vaginalis, la carencia de una reactividad cruzada entre los antígenos de la especie antes mencionada con los antígenos de T. tenax y Candida albicans28.

    BIOLOGÍA MOLECULAR
    Si bien es cierto, los estudios de biología molecular realizados para la detección de T. tenax son de data reciente. En este sentido, Kikuta y colaboradores29 desarrollaron un método para la detección de este protozoario a partir de muestras de placa dental mediante la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (RCP), usando un par de primers o cebadores identificados por sus genes de ARNr 18S. A través de este método se pudieron detectar células de T. tenax en placa dental en concentraciones de hasta 5 células por mezcla de RCP.

    Por otra parte, el gen de la subunidad ribosomal pequeña de ARN de T. tenax (cepa ATCC30207) fue amplificado a través de RCP y el producto resultante de 1,55 kilobases fue clonado dentro del vector plásmido pUC18. Cuatro clones fueron aislados y secuenciados. Los ADNs insertados tenían un largo de 1.552 pares de bases y su contenido de pares de bases C+G (Citosina+Guanina) fue de 48,1%30.

    CULTIVO
    Se han recomendado una diversidad de medios de cultivo para el crecimiento de T. tenax en condiciones axénicas, empleando para ello diversos antibióticos como Penicilina, Estreptomicina, Neomicina y Colimicina para evitar el crecimiento de bacterias8,31, así como para su crecimiento con otros microorganismos tales como Leishmania tropica11, E. gingivalis24, Pseudomonas sp.32 y Staphylococcus epidermidis33.

    El primer intento para poder cultivar a T. tenax en forma axénica fue realizado por Diamond34, quien publicó un informe donde estableció la técnica para el cultivo de este protozoario bajo las condiciones antes mencionadas. Para ello empleó un caldo nutritivo compuesto por Triptosa, Tripticasa y extracto de levadura (T.T.Y.) suplementado con suero de caballo y embriones de carnero libres de células. El crecimiento del protozoario pudo evidenciarse a las 72 horas de haberse incubado los medios en la estufa a una temperatura de 35°C. en condiciones de anaerobiosis, siendo el tiempo estimado de generación de 8 horas y media.

    Posteriormente, se han ideado medios de cultivo libres de suero, en los cuales puede desarrollarse T. tenax en condiciones axénicas. La eliminación del suero como componente de estos medios, se traduce por ende en aumentar la concentración de glucosa y añadir otros nutrientes como fosfato, hierro, extracto de levadura y cantidades mínimas de otros metales35.

    La temperatura óptima de crecimiento de este microorganismo oscila entre 31°C. y 37°C. y el pH óptimo en el cual se desarrolla oscila entre 7,0 y 7,52,5,9,11,12,33.

    Es importante considerar que cuando T. tenax realiza sus actividades metabólicas, ocurren alteraciones del pH del medio donde se desarrolla de 7,0 hasta un pH ácido que oscila entre 5,2 y 5,3, donde ocurre la fase de declinación de la población que implica desde luego el máximo número de muertes. Ello es indicativo de que los valores de pH ácidos que se encuentren por debajo de 5,5 limitan su crecimiento en condiciones axénicas. No obstante, se puede mantener la neutralidad de los medios por mayor tiempo si se ajusta el pH de los cultivos con hidróxido de sodio, prolongando así la fase exponencial de crecimiento de la población de los protozoarios36.

    Se han realizado diversos intentos para cultivar a T. tenax en condiciones de anaerobiosis, empleando para ello medios de cultivo difásicos, cuya fase sólida está compuesta por suero de caballo coagulado y la fase líquida está enriquecida con albúmina de Ringer mezclada con almidón de arroz, suero de pollo estéril al 10%, ácido ascórbico, vitaminas C y K y hemina. Aunque algunas cepas del protozoario pueden crecer en ausencia de oxígeno molecular, el desarrollo es más lento que cuando crecen en condiciones de aerobiosis33,37.

    Es preciso hacer referencia al hecho de que se han intentado implementar técnicas de criopreservacón de cepas de T. tenax, a pesar de las dificultades para lograrla. Se han podido conservar cepas de esta especie por 450 días a una temperatura de -70°C., utilizando nitrógeno líquido para la congelación y glicerol al 10% como crioprotector. Transcurrido este tiempo, las cepas han reiniciado todas sus actividades al ser colocados los medios de cultivo a una temperatura de 37°C9.

    Ahora bien, es importante tomar en consideración que cuando se quiere aislar a este microorganismo, se debe escoger el o los medios de cultivo cuyos componentes aporten condiciones de pH, humedad y nutrientes adecuados para que pueda crecer sin dificultad, añadiéndose claro está las condiciones adecuadas de temperatura y de tensiones de oxígeno. Todo lo anteriormente dicho resulta imprescindible si se quieren establecer condiciones iguales o similares a las existentes en la cavidad bucal humana y así mantener intacta la ecología de este protozoario, ya que si el hábitat es alterado notoriamente, trae como resultado una disminución en la tasa de reproducción, así como una menor capacidad de supervivencia en los medios de cultivo8.

    ECOLOGÍA
    T. tenax tiene una distribución mundial. Además del hombre, algunas especies de primates no humanos son hospederos naturales de este flagelado. También se han podido inocular cepas del protozoario en animales susceptibles de ser infectados con fines experimentales. Estos incluyen principalmente monos, perros y cachorros de gatos9.

    Este protozoario vive en el cálculo dental y forma parte integrante de la microbiota que conforma la placa dental subgingival alrededor de los dientes que se encuentran en la cavidad bucal humana. También es posible encontrarlo en las células de la mucosa necrótica de los márgenes gingivales de las encías, en los abscesos purulentos de las amígdalas y puede sobrevivir durante varias horas en el agua de beber2,6,9,38,39,40.

    El hallazgo de T. tenax en la cavidad bucal humana es indicio de una higiene bucal deficiente y por lo tanto, su frecuencia aumenta de manera significativa en aquellos pacientes que presentan problemas periodontales, siendo esta de tres a cuatro veces mayor que en los sujetos periodontalmente sanos17,18,41,42.

    Está claramente demostrado que la existencia de T. tenax en la cavidad bucal humana está estrechamente ligada a la presencia de los dientes, ya que resulta significativo el hecho de que debe haber al menos un diente en la cavidad bucal para que haya posibilidad de encontrar al flagelado. Es por ello que en los pacientes edéntulos totales no hay evidencia alguna de poderlo identificar18,43, así como tampoco en niños muy pequeños44.

    PATOGENICIDAD
    Son numerosos los estudios que revelan que T. tenax se ha podido aislar a partir de muestras de cálculo dental y placa dental subgingival de pacientes con problemas periodontales (principalmente Gingivitis y Periodontitis Marginal Crónica), por lo que su incidencia en este tipo de patologías ha sido claramente demostrada4,6,17,24,38,40,41,43,44,45,46,47,48. También se ha podido detectar a este protozoario en pacientes con Gingivitis Ulcerativa Aguda49,50.

    La actividad proteolítica de T. tenax viene mediada por la presencia de proteinasas de la cisteina o cisteinasas las cuales son responsables de hidrolizar distintos tipos de colágeno (Tipos I, III, IV y V), presentes todos en los tejidos peridontales51, así como por la presencia de endopeptidasas52. Se ha podido detectar además que la mayoría de las cisteinasas que sintetiza y segrega este microorganismo y que degradan el colágeno tipo I soluble en ácido, son probablemente enzimas similares a la catepsina B53.

    Por otra parte, se ha demostrado que T. tenax posee actividad lítica sobre los glóbulos rojos de humanos, caballos, conejos y ovejas. Esto se debe a que este protozoario sintetiza dos tipos distintos de hemolisinas, una de estas es de naturaleza protéica, termolábil y puede ser inhibida por varios inhibidores de la cisteinasa, en tanto que la otra es de naturaleza lipídica, termoestable y su actividad no se ve afectada por inhibidores ni activadores de proteinasas54.

    Existen evidencias más que suficientes para implicar a T. tenax en la etiología de diversos procesos infecciosos que se suscitan fuera de los límites de la cavidad bucal. A tal efecto, se han reportado varios casos de trichonomiasis pulmonar donde se ha evidenciado la presencia de numerosos trofozoítos del protozoario flagelado en muestras tomadas de exudados purulentos de la pleura y del esputo de los pacientes implicados, así como un incremento del porcentaje de eosinófilos en fluídos broncoalveolares de pacientes infectados con este parásito. Ello es indicativo desde luego de que la presencia de este microorganismo en el tracto respiratorio es mucho más frecuente de lo que se había estimado en un principio, encontrándose principalmente en pacientes con abscesos en el pulmón, cáncer pulmonar o bronconeumonía55,56,57,58,59,60,61.

    También se reportó un caso en el cual se aislaron varias especies de Trichomonas, entre estas T. tenax a partir de muestras tomadas del líquido cerebroespinal de un paciente, a quien se le había diagnosticado previamente Meningitis Polimicrobiana62, así como un caso en el que T tenax, T. hominis y una flora bacteriana mixta fueron observados en muestras de pus provenientes de un absceso subhepático en un paciente alcohólico, el cual tenía una úlcera ventricular penetrante perforada. Las bacterias aisladas en este caso fueron: Streptococcus salivarius, Streptococcus milleri, estreptococos hemolíticos del grupo F y Prevotella melaninogenica63.

    De igual forma, se identificó a T tenax en muestras provenientes de 3 pacientes con Fibrosis Quística en seno64 y se reportó otro caso de infección de un nódulo linfático por este protozoario, conjuntamente con Mycobacterium tuberculosis en una paciente con anemia y adenopatía cervical. Histológicamente, se observó necrosis caseosa y reacción por parte de los macrófagos en el nódulo infectado65.

    CONCLUSIÓN
    Es importante destacar que aún cuando T. tenax puede estar como comensal en la cavidad bucal de algunos individuos, está claramente demostrado el papel que juega esta especie como microorganismo patógeno, implicado en distintos procesos patológicos que suscitan tanto dentro como fuera de los límites de la boca, constituyendo ésta un foco de infección. De allí que el Odontólogo no se limite solamente a saber en cuales procesos infecciosos puede estar implicado este protozoario, sino que conozca las distintas características (morfológicas, fisiológicas, entre otras) de este agente microbiano.

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